SUPERNOVA
Siento que mis huesoso comienzan a recordar la fragilidad a la que se expone el ser humano cuando llega la vejez.Todo se deteriora con el paso del tiempo pero el tiempo jamás se deteriora por ejercer su obligación.
El café ya no está de mis gusto, incluso en mi cafetería favorita parece que hayan olvidado cómo realizar una buena presentación, un sabor puro, una sonrisa gris y todo el cielo por más que me esfuerzo en rebuscar entre las tonalidades de la paleta, parece haberse tornado un poco mas oscuro hoy.
Siempre recuerdo aquellas mañanas de instituto en las cuales llegaba tarde a clase o simplemente ni me dignaba a abrir los ojos y salir de aquellos sueños que confeccionaban cuidadosamente una trama inexplicable, esos no se comparaban a a la cruda realidad de abrir los ojos y ver que había transcurrido otra rotación completa más.
Algo que me llamaba la atención, extrañamente ,de las pocas veces que acudía a primera hora era un señor, sí, un señor, sencillamente un señor de unos 60 años, bajito y sonriente que siempre miraba al frente de tal forma que mantenía una expresión semblante a estar divisando un horizonte de lleno de experiencias nuevas y emociones que en ese día le esperaban.
Para ser sincero yo siempre tenía ganas de morir a esas horas de la mañana sumando mis problemas de insomnio a mis altibajos emocionales como adolescente, mis problemas familiares y mi visión de un mundo en ruinas habitado por seres que miran a otro lado cuando un muro cae sobre uno de sus semblantes.
Él jamás olvidó su sonrisa y su gesto campechano acompañados de una vieja radio que llevaba en la mano izquierda y lo más reconfortante eran aquellas palabras que pronunciaba al verme pasar a su lado "Buenos días joven".Simplemente me hacía sonreir, cambiar el chip aunque fuera unos minutos y olvidar que soy una mente autodestructiva pero con talentos reprimidos.
Lo reflexioné durante meses, ¿Por qué ese señor no saludaba a nadie más de lo que pisábamos esas calles?, solo y extrañamente a mí. De alguna forma sentía que un yo del futuro me recordaba esas mañanas que aún me quedaba vida, que no me rindiera, era como tener a un pepito grillo unos 3 segundos, que era más o menos lo que tardábamos en cruzarnos.
Mis problemas, mi mente, mis obstáculos, mi mente, mis miedos y obsesiones, mi mente.
A veces cuando veo documentales de grandes escritores, grandes músicos fallecidos, diseñadores, pensadores... en parte siento que un fragmento de sus almas ha decido anexionarse a otros grandes fragmentos dando vida a mi ser y a otros humanos que tienen ganas del cambio, de destruir a todo aquello que ha atentado desde los comienzos con la exclavitud.
Puede sonar algo muy ególatra pero en realidad soy una de las personas que más tiende a infravalorarse, no te hace mas débil reconocerlo, te hace más inteligente, poseedor del conocimiento de las posibilidades que tienes con ese pensamiento y el poder para hacer girar los engranajes y activar la artillería pesada reside en el interior, eso va en el corazón.
Pero últimamente me siento una supernova la cual no guarda cortesía con los que le rodean porque ha perdido algo que todos temen perder, fuerza, fuerza mental que ella misma ha ido desgastando poco a poco limándola con una piedra tosca de peligros y posibles fracasos.
Mi piel se haya cubierta de pelo duro y firme, mi patas jamás corrieron con tal fuerza ni mi aullido fue jamás tan contennido.
El humo que exuda mi garganta y el alquitrán de mis pulmones son una forma corpórea del daño que recibe la supernova cuando extraempatiza con alquien.
Ella no concibe el "ser" como única y fundamental ley. pero su mente no alcanza a copmprender más.
Siento que voy a explotar pero no lo hago porque dañaría mi entorno
Y aunque mi entorno no me representa y no puedo decir que me haga feliz
Hace tiempo lo hizo y por devolver el favor esperaré a que el sol brille de nuevo
Y el día sea rojo y ella vuelva a ser ella pero sin la parte que hizo que yo dejara de ser yo.
Me siento sucio
me siento impuro
me siento al menos
que ya es decir.
Tal vez el cielo se vuelva azul otra vez
Tal vez el café sepa de nuevo como el primero
Tal vez no sea en este cuerpo.
El caso es que las veces que la supernova se puso en marcha
todos cegados por el explendor
acudieron a por su parte de amor
que algún día propiciaron sin supuesto ánimo de lucro.
Pero en el fondo siempre se ha sentido sola
y no estalla porque no es así como quiere acabar.
Y tras abrazar a su madre noche, al fin pudo suspirar
y dejar que una lágrima se dejara ver, fruto de una frustración contenida.