Me quería esperar a vivir algo digno de ser escrito para publicar por primera vez,aunque escribiré sobre recuerdos esto me ha pasado hace escasos minutos y me sigue pasando.
Siempre intentando entenderlo todo y trato de buscarle sentido a rompecabezas imposibles que acaban por romperme la mía.
Estaba,por decirlo de alguna forma, esperando a que algo inesperado y desinteresado ocurriera hoy,el caso es que ya ha ocurrido.
Después de la magnífica mañana que he pasado junto a una amiga lo único que me mi cuerpo me ha pedido ha sido paz y descanso.
He dormido cerca de unas 6h de siesta y me he levantado con sudores y agobios sobre cosas que ya están más que superadas en mi cabeza.
Sentía un cierto agobio por algo que no puedo recordar y lo único que se me ha ocurrido después de un rato ha sido abrir la cajetilla y fumarme un cigarro (que ya fumo muy poco y lo acabaré dejando)
He abierto spotify y me he empezado a escuchar el disco más precioso que haya entrado por mis oídos,Parachutes de Coldplay y me he acordado de un día muy especial que viví con una persona a la que aprecio mucho.
Simplemente nosotros dos tumbados en su sofá dejando que nuestros deseos,pensamientos y estrés se esfumara por unos minutos y esa fue la primera vez que escuché ese maravilloso disco,gracias,muchas gracias.
La cosa interesante viene ahora.
He abierto la ventana y he observado como entraba una brisa de viento por el hueco de la ventana,como si de alguna forma me invitará a apollarme en ella y así lo he hecho.
En la calle sólo se veían pasar una o dos personas cada ciertos minutos y he de decir que vivo en una calle muy transitada.
He observado como el viento media cada hoja y cada rama de los árboles y nunca me había parado a observar lo bellos que pueden ser estos seres.
El caso es que todo mi cuerpo se ha destensado y mi mente iba desordenada y libre,al son de las hojas que yo mismo estaba contemplando bailar ante mi.
El viento de repente se detiene y mi cuerpo me pide cerrar los ojos y reposar mi cabeza sobre mis brazos que se encuentran tendidos en la ventana y la magia ha hecho de las suyas.
He notado como un manto de seda fina y plateada rozaba mis pensamientos y mi acurrucaba en su tranquilidad y silencio musical dejando atrás mi miedo al olvido y mis pensamientos tóxicos.
He notado lo insignificante que soy y lo precioso que era haber estado en otro mundo libre de mis complejos durante unos instantes y poder disfrutar de mi y de mi alma de forma directa,sin necesidad de forzarlo,sólo dejándolo fluir.
Cuando he abierto los ojos lo único que me transmitía paz eran aquellos árboles que observaba desde mi casa en un segundo piso,allí seguían y he decidido acompañar esta paz con una varilla de incienso que sigo viendo quemarse poco a poco,como yo.
Y es que momentos así merecen ser recordados,porqué yo no suelo ser feliz estando sólo y hoy me he conocido un poco más a fondo,gracias por esta desconexión que me ha recargado.
No hay comentarios:
Publicar un comentario